
En esta vida ocurre que solo se ven pedazos y hasta el peor disfraz siempre tiene un lado público que enmascara con sus luminarias la decepción del alma unida. Así se esconde la pena, se erige la soledad. Sin hablar más que en particular, puedo decir que estas disfrazadas que pretenden hacer mi papel en la vida, me están ahogando de la transparencia, la transparencia como lo que no se ve y se aparece solo al quebrarse o verse ensuciada.