23 août 2005

Poemar: En secreto


Juego a que el mantel y la mesa son mi nave marina

Y atravieso en ella la profundidad del limbo

El vaso es mi catalejo, el salero es la brújula

La mar está tranquila

El vaivén imperceptible


Por un ojo de buey puedo ver, bajo la superficie:


Están los
pulpos trepándose a la proa,

Las medusas tocan las ventanas con eléctrica euforia

Y los calamares manchan de lila

las aguas abiertas por mi barco.

15 août 2005

Geografía en pertenencia, sin posesión



















La tierra, Gea, Pachamama, Mapu mew. Yo escondo o camuflo una convicción delirante: es que esta nave espacial vital donde viaja todo un ecosistema que se ha creado en honor a las estrellas lejanas como un arte precioso tiene que ser escuchada. Tenemos que prestar oídos a la dueña de las células. Nosotros, humanoides, que aún no aprendemos a ser hombres y mujeres, vivimos aquí, somos aquí, en un planeta vivo, con un centro de fuego y una luna que orbita haciendo danzar los fluídos. Esto es una sola cosa, se siente y se escucha al murmurar la calma que hay bajo la costra histérica de la economía y el patriotismo. Solo hay que ser más humilde, sin ser simplón, para sentirlo. Esta vida pasa a través nuestro, pero brota de una fuente mayor, no soy yo el centro soy un miembro de una orgánica espacial.

7 août 2005




NO quiero encontrame más a medio camino sin sentir el paso que previene lo futuro.

Deseo que en mi soledad crezca pordoquier...

Leonor Muluk