25 févr. 2007

Tao, 2 fragmentos

21

En la naturaleza de la Gran Virtud se halla seguir al Tao y sólo al Tao.

Pero, ¿qué es el Tao?
Es Algo esquivo e impreciso.
¡Esquivo e impreciso!, pero contiene en Su interior una Forma.
¡Esquivo e impreciso!, pero contiene en Su interior una Sustancia.
¡Sombrío y oscuro!, pero contiene en Su interior una Semilla de Vitalidad.
La Semilla de Vitalidad es muy real;
contiene en Su interior una Sinceridad inagotable.

A través de los tiempos, Su Nombre ha sido preservado
para recordar el Origen de todas las cosas.

¿Cómo conozco la naturaleza de todas las cosas en su Origen?
Por lo que está en mi interior.

78
Nada en el mundo es más blando y débil que el agua; mas
¡no hay nada como el agua para erosionar lo duro y lo fuerte!,
pues nada puede reemplazarla.
Que lo débil venza a lo fuerte y lo blando venza a lo duro,
es algo que todos conocen pero que nadie practica.
Por ello, el Sabio dice:
Recibir la suciedad de un país es ser el señor de sus templos.
Cargar con las desgracias de un país es ser el príncipe del mundo.
Ciertamente, ¡la Verdad parece su opuesto!


LAO TSÉ

Universo

Cabemos en una nuez,
tan bien
como en la constelación de
Andrómeda,
porque tenemos
el tamaño de lo real
y lo real trasciende
el porte concebido,
lo real supera
el trazado del espacio,
la línea del concepto
y cualquier palabra
que se le acerque.

Galaxia de Andrómeda


Esta galaxia espiral se viene acercando a la vía láctea (que también es espiral). Dicen que se fusionarán y juntas harán una galaxia gigante elíptica. En 3 mil millones de años más...

12 févr. 2007

Madriguera

Me abro al sostenerte
estoy adentro de un Dios
que borra mis miedos

Alargo la tristeza
si me engaña el zorro
domesticado a tu imagen


Si por el instante

busco el sueño resucitado
de correr hacia ti más lejos

Me entrego al papel

perforado de tus palabras
y ese hueco me habla



Eduardo Anguita


De la Anguitología (Editorial Universitaria, 1999), he transitado por muchos versos y reflexiones. Quiero compartir quizás una nave poética hacia un estado divino, mental y amoroso con sus palabras: el poema "Cuatro Lieder" (Lieder es canción, en alemán)...
...el destino es incierto, pero en el tránsito se vive belleza.

I

El aire fino vuelve a la montaña.
De tu rostro todo recuerdo se evapora.
Imagen pura, las veces que te veo no te ocultan.
Como ondas se apartan y te muestran más clara:
y no te veo sino una sola vez.


Eres primera vez.


Cielo infinito y lavado hasta la piedra,
para qué mirarte hasta el exceso.
No serás más próximo ni más bello;
mis ojos no podrían sembrar nada en tu frescura.
Eres primera vez como ella, cielo infinito y solo.


II

Quiero verte llorar, quiero verte manchada.
Quiero verte dormir, manchada por el sueño.
Quiero ver que te afanas, sedienta por la busca.
Quiero verte morir, impura por la inercia.

Pero lloras y duermes y te afanas y mueres,
y no puedo acercarte manchada, incierta, impura.
Si lloras eres como los ríos, toda llanto, toda limpia.
Si duermes eres toda soledad, más pura que el silencio.
Si te afanas eres toda la sed, los otros quedan sedientos.
Todo muere en paz, dulce y grandioso como lo fatal.
Todo muere en paz ¡Tú existes!


III

Vengo preguntándome algo largo tiempo olvidado.
Me inclino a los arroyos con ojos de la tarde.
Todo me deja ir. Todo susurra para sí.
¿Qué pregunta soy? Responde, pájaro del bosque.
Ah, tú que vives entre breñas de ecos
inalcanzable y sola como el eco.
¿Me asomo a ti, espejo amado?
Amando, se qué pregunta soy.

Tú me reflejas íntegro, grande, vivo y mágico.
Tú, arroyo surgente, alta ventana:
Respóndeme íntegro y no te apagues en la noche;
siempre me hallarás despierto para el silencio del amor.


IV

Rápidos torrentes imágenes turbias arrastran.
Soledad estrépito, donde nada se encuentra.
Desaparece el reflejo. Los destellos del cielo
se ensucian con el lodo. Los animales murmuran.

El que la música inventa, mete una espada en la corriente;
planta una mirada de oro en el trueno y un jacinto en la tiniebla.

¡Dios mío, el hombre es realmente divino!
La música fluye por la mirada de la frente
al encuentro de las flores, pero ellas ya se apagan.

Oh, capullos azotados por el crepúsculo, capullos.

¡Oh, Noche, no vengas hasta que sea la noche!