23 juil. 2006

Mi 1º poema bilingüe ilustrado

Mis agradecimientos a Alexander Pschibul por la traducción alemana y a su hermana buena onda por la imagen

In Geheimnis


Ich spiele, es während das Tischtuch und der Tisch

Mein Meeresschiff

Und ich wage mich

Auf ihnen die Tiefe der Grenzen auszuloten


Ein Glas ist mein Fernrohr

Der Salzstreuer ist mein Kompass


Die See liegt ruhig

Ihr Auf und Ab ist nicht wahrnehmbar


Durch ein Bullauge

Kann ich unter die Oberfläche blicken:

Es sind die Kraken, die sich and den Bug klammern,

Dia Quallen streifen die Fenster mit einer elektrische Euphorie

Und die Tintenfische beflecken mit Lila

Die offenen Wasser um mein Schiff.




En secreto


Juego a que el mantel y la mesa

Son mi nave marina

Y atravieso en ellas el limbo



El vaso es mi catalejo el salero es la brújula

La mar está tranquila, de vaivén paulatino


Por un ojo de buey

Puedo ver, bajo la superficie:

Están los pulpos trepándose a la proa,

Las medusas tocan las ventanas con eléctrica euforia

Y los calamares manchan de lila

las aguas abiertas por mi barco.



Data del año 2005.

VÍNCULO


Quiero compartir link

- le tiene su mística
- le pone su psique
- le fija su pensar
- le revuelve su verso
- etétera etcétera
(le pone color)




http://homepage.mac.com/eeskenazi/Menu21.html

luna cósmica roja





















Soy muluk oxlahun, nací con el sello lunar*
y en la piel se me imprimieron sus aerolitos.
Llevo un espejo de memoria en mi cuello,
por si olvido que construía otro bosque
para la oscura voz de la tormenta
que cobija al dragón en su vientre.

Entona el águila liberada en mi sangre
un canto a la consciencia del humano,
porque el guerrero traspasó el miedo
con la insistencia del perro iluminado
en su partida por las nubes del mago.


El enlazador de mundos diluye una época
y la costra que oculta el juramento del sol,
comienza a abrir surcos sobre la tierra,
y como un río la serpiente transita su gavia.

Se recogen los velos y penetra la noche
que mantuvo las estrías con su fuego
orientado a la semilla de los cometas;
vi brotar una raíz de la estrella
cuando el viento había dicho su salvia
conquistado en la maravilla del mono
que buscó en su mano sembradora de luz
ojos nuevos para el caminante del cielo.

Y así una serie de mutaciones se buscaron
Y me trajeron al mismo lugar todavía más allá.



*Véase: "Tzolkin, las 33 claves ascencionales mayas"
de Hernán Acosta o visítese www.tortuga.com



19 juil. 2006

Simpathy for the devil





















El artista es un alemán: Johan Potma.
Me gusta.

Grupo "Sanxo", ex "Quixote"


¿Qué suerte de grupo fue este?


-Una suerte de conversadores

¿Y de qué hablaban?

-Hartas cosas, te enumero:
nada, vacío, caos, lenguaje, comunicación, literatura, cine
tiempo, realidad, subjetividad, mitología, poesía, vanguardias
educación, política, participación
creaciones propias


¿Tanto?

-Sí es que nos juntamos 12 veces


¿Cuántos contertulios?

- Un promedio de 11 individuos, aunque a veces de a 4 teníamos
algún samadhi intelectual


¿A tí se te ocurrió?

-No, a la Maca, pero apenas fue. Yo todavía tengo ganas de sacar
la revista...
¿andarán por ahí esos documentos, Obren?
















Una tarde de Viernes, conversaciones de aquéllas...
















Lo placentero de hacer un graffiti...
















ingenioso el satanismo del génesis
















Hmmm
















Bueno, el lenguaje también es un juguete, a propósito: un homenaje
a Lewis Carroll que publicó Alicia en el país de las maravillas hace 141 años
(mira 141 ¡es un cuatro con muletas!)...

















No es el único.
















Wale, no quiero decirlo, pero no puedo evitarlo, dulce.
















De la luz hacia acá, los pensadores: Leo, Charli y Pablo
(espacio de dudas sobre el pablo, su nombre puede haber sido Javier,
eso sí que no me olvidaré que nació el mismo día y el mismo año que yo)
















Obren no se puede la cabeza, a Mc Adoo se le escapan las costillas
y Diego no para de leer, escribir
















Es Felipe ¿cierto? Chuta, si no con los nombre me puse tacaña
















Willy, el revolucionario que destituyó a Don Quixote del señorazgo.
















Juan Pablo y la Soledad

















Nuevo protocolo para las reuniones, jaja jija ja
:)

Faltan individuos, ya saldrá algún post más adelante, a ver si
nos re-unimos mientras tanto, o dentro de un tiempo
¿qué tal?

14 juil. 2006

Corriente















Pareciera que en la acción hay dos actuantes, hasta
tres o más, que se disputan las decisiones o actitudes,
dan la impresión de ser constitutivos del ser o tal vez
solo uno tergiversado y confuso que se multiplica
para crear un diálogo interno como puente hacia
una solución. Lo difuso genera incertidumbre y tener
variedad de respuestas puede suplir aquella inseguridad.
Puedo llamarlo un síntoma esquizoide, pero conlleva
una psicología que aquí no se fundamenta, lo cierto es que
se da una fragmentación de la conciencia, los heterónimos
de uno mismo, vivos y presentes en nuestro cotidiano
pensamiento.
También existe un público a quien se expone nuestra existencia,
y puede obtener un poder tal que cohíba nuestros intentos
parcial o totalmente. La vulnerabilidad de ser expuesto se presta
para vejaciones del ser escudo que tiene una frialdad incisiva
y dolorosa en la tibieza receptiva del otro vivo.
Uno en cápsula necesaria por el medio agresivo, otro
descascarado por claridad espiritual y apego al centro,
se contraponen y luchan
de una manera inconsciente por algo mucho más lejano a sus contingencias.

11 juil. 2006

"Educación sentimental"

Fragmento 273 del Libro del Desasosiego de Fernando Pessoa,
Editorial Seix Barral 1997, Barcelona, España. Págs: 166, 167 y 168.

"Para quien hace del sueño la vida, y del cultivo en estufa de sus
sensaciones una religión y una política, para ése, el primer paso,
lo que acusa en el alma que ha dado el primer paso, es el sentir
las cosas mínimas extraordinaria y desmedidamente. Éste
es el primer paso,' y el paso simplemente primero no es más que
esto. Saber poner en el saboreo de una taza de té la voluptuosidad
extremada que el hombre normal sólo puede encontrar en las
grandes alegrías que proceden de la ambición súbitamente
satisfecha por completo o de las añoranzas de repente desaparecidas,
o bien en los actos carnales y finales del amor; poder encontrar en
la visión de un ocaso o en la contemplación de un detalle
decorativo esa exasperación de sentirlos que generalmente sólo
puede producir, no lo que se ve o se oye, sino lo que se huele y
se saborea —esa proximidad del objeto de la sensación que
sólo las sensaciones carnales (el tacto, el gusto, el olfato) esculpen
al llegar a la conciencia; poder convertir la visión interior, el oído
del sueño— todos los sentidos supuestos y de lo supuesto —en
recibidores y tangibles como sentidos vueltos hacia lo exterior:
escojo éstas, y supónganse las análogas, de entre las sensaciones
que el cultivador de sentirse logra, educado ya, espasmar para
que den una noción concreta y próxima de lo que trato de decir.



El llegar, sin embargo, a este grado de sensación acarrea al amante
de sensaciones el correspondiente peso o gravamen físico de que
correspondientemente siente, con idéntica exasperación consciente, lo
que de doloroso endosa de lo exterior, y a veces también de lo interior,
sobre su momento de atención. Es cuando así constata que sentir
excesivamente, si a veces es gozar en exceso, otras es sufrir con
prolijidad, y porque lo constata, es por lo que el soñador es llevado
a dar el segundo paso en su ascensión hacia sí mismo. Dejo aparte
el paso que podrá o no dar, y que, según pueda o no darlo,
determinará tal o tal otra actitud, manera de marchar, en los pasos
que va dando, según pueda o no aislarse por completo de la vida real
(si es rico o no —redunda en eso). Porque supongo comprendido en las
entrelineas de lo que narro que, según sea o no posible al soñador
aislarse y darse a sí, o no sea, con menor o mayor, intensidad debe
concentrarse sobre su obra de despertar morbosamente el
funcionamiento de sus sensaciones de las cosas y de los sueños.
Quien tiene que vivir entre los hombres, activamente y encontrándolos
—y es realmente posible reducir al mínimo la intimidad que se
ha de tener con ellos (la intimidad, y no el mero contacto, con gente,
es lo que es perjudicial)—, tendrá que hacer helarse a su superficie de
convivencia para que todo gesto fraternal y social a él dirigido
resbale y no entre o no se imprima. Parece mucho esto, pero es poco.
Los hombres son fáciles de alejar: basta con no aproximarnos. En fin,
paso sobre este punto y vuelvo a lo que estaba explicando.


El crear una agudeza y una complejidad inmediata a las sensaciones más
simples y fatales conduce, decía, si a aumentar inmoderadamente el placer
que produce sentir, también a elevar con despropósito el sufrimiento que
procede de sentir. Por eso el segundo paso del soñador deberá ser el evitar
el sufrimiento. No deberá evitarlo como un estoico o un epicúreo de la
primera manera: desedificándose, porque así se endurecerá para el placer,
lo mismo que para el dolor. Deberá, por el contrario, ir a buscar al dolor
el placer, y pasar en seguida a educarse para sentir el dolor falsamente,
es decir, a tener, al sentir el dolor, un placer cualquiera. Hay varios
caminos hacia esa actitud. Uno es aplicarse exageradamente a analizar
el dolor, habiendo preliminarmente dispuesto al espíritu, y ante el placer
no analizar sino sólo sentir; es una actitud más fácil, para los superiores,
claro, de lo que parece al decirla. Analizar el dolor y acostumbrarse a
entregar al dolor siempre que aparece, y hasta que esto ocurra
instintivamente, al análisis añade a todo dolor el placer de analizar.
Una vez exagerado el poder y el instinto de analizar, su ejercicio lo
absorbe pronto todo y del dolor sólo queda una materia indefinida
para el análisis.



Otro método, más sutil éste y más difícil, es acostumbrarse a encarnar
al dolor en una determinada figura ideal. Crear otro Yo que sea el
encargado de sufrir en nosotros, de sufrir lo que sufrimos. Crear
después un sadismo interior, todo masoquista, que disfrute su
sufrimiento como si fuese el de otro. Este método — cuyo
aspecto primero, leído, es de imposible— no es fácil, pero está lejos
de presentar dificultades para los entrenados en la mentira interior.
Pero es eminentemente realizable. Y entonces, una vez conseguido esto,
qué sabor a sangre y a enfermedad, qué extraño amargor de gozo lejano
y decadente, visten el dolor y el sufrimiento: doler se emparenta con el
inquieto y enojoso auge de los espasmos. Sufrir, el sufrir largo y lento,
tiene el amarillo íntimo de la vaga felicidad de las convalecencias
profundamente sentidas. Y un refinamiento consumido con
desasosiego y enfermedad aproxima esa sensación compleja a la
inquietud que causan los placeres con la idea de que huirán, y a
la dolencia que los placeres sacan del antecansancio que nace de
pensar en el cansancio que provocarán.

Hay un tercer método para sutilizar en placeres los dolores y hacer
de las dudas y de las inquietudes un blando lecho. Es el dar a las
angustias y a los sufrimientos, mediante una aplicación irritada de
la atención, una intensidad tan grande que, por su propio exceso,
traigan el placer del exceso, así como mediante la violencia
sugieran, a quien por hábito y educación del alma al placer se
consagra y dedica, el placer que duele porque es mucho placer,
el gozo que sabe a sangre porque ha herido. Y cuando, como en mí
—refinador que soy de refinamientos falsos, arquitecto que me
construyo con sensaciones sutilizadas a través de la inteligencia,
de la abdicación de la vida, del análisis y del propio dolor—, los tres
métodos son empleados juntamente, cuando un dolor, sentido
inmediatamente, y sin demoras para la estrategia íntima, es
analizado hasta la impasibilidad, situado en un Yo exterior hasta
la tiranía, y enterrado en mí hasta el auge de ser dolor, entonces
me siento yo verdaderamente el triunfador y el héroe. Entonces
me para la vida, y el arte se arroja a mis pies.

Todo esto constituye solamente el segundo paso que el soñador
debe dar hacia su sueño.



El tercer paso, el que conduce al umbral del Templo, ése ¿quién que
no sea yo ha sabido darlo? Ése es el que cuesta porque exige aquel
esfuerzo interior que es inmensamente más difícil que el esfuerzo en
la vida, pero que ofrece compensaciones al alma que la vida nunca
podrá ofrecer. Ese paso es, todo esto sucedido, todo esto total
y conjuntamente hecho —sí, empleados los tres métodos sutiles y
empleados hasta gastarlos—, pasar a la sensación inmediatamente
a través de la inteligencia pura, filtrarla por el análisis superior
para que se esculpa en forma literaria y adquiera volumen y relieve
propio. Entonces la he fijado del todo. Entonces he convertido lo
irreal en real y he ofrecido a lo inaccesible un pedestal eterno.
Entonces he sido yo, dentro de mí, coronado Emperador.
Porque no creáis que escribo para publicar, ni para escribir ni
para hacer arte siquiera. Escribo porque es el fin, el refinamiento
supremo, el refinamiento temperamentalmente ilógico, (...) de
mi cultivo de estados de alma. Si agarro una sensación mía y la
deshilo hasta poder, con ella, tejerle a la realidad interior la
que llamo La Floresta de la Enajenación, o el Viaje Nunca Hecho,
creed que lo hago, no para que la prosa suene lúcida y trémula, o
incluso para gozar yo con la prosa —aunque también eso quiero,
también ese primor final añado, como un caer bello de telón en
mis escenarios soñados—, sino para que otorgue exterioridad
completa a lo que es interior, para que así realice lo irrealizable,
conjugue lo contradictorio y, volviendo al sueño exterior, le dé su
máximo poder de puro sueño, estancador de la vida que soy,
burilador de inexactitudes, paje doliente de mi alma Reina,
leyéndole al crepúsculo, no los poemas que están en el libro,
abierto encima de mis rodillas, de mi Vida, sino los poemas que
voy construyendo y fingiendo que leo, y ella fingiendo que oye,
mientras la Tarde, allá fuera no sé cómo o dónde, dulcifica sobre
esta metáfora erguida dentro de mí en Realidad Absoluta la luz
tenue y última de un misterioso día espiritual. "


Esta lectura ¿fue provechosa? No, sí, no se. Tres posibles respuestas.
Para mí una de ellas, pero desde otra perspectiva otra de ellas y al final
me quedo en la que es inconclusión. Ahí espero, porque me duele el sentir
y les confieso que considero la vía de Fernando como un antídoto para
no sufrir en esta condición, pero sacrificar la dulzura al exacerbar el
músculo analítico no me envía a donde quiere llegar mi alma. Ya soy
lúcida, ahora mis emociones son la nave que debe elevarme.
Ahora esa calidad de Gólem al desasosiego puede prestar mal ser-vicio,
no se qué tanto...

7 juil. 2006

Que acá esta Nieve...















tenía esperanzas

de viajar una vez más hondo

a guardar el fuego

adonde viese cristal


¡qué ilusión subterránea

llevar solo la funda de la llama!

tan vulnerable como la nube

que ayer perdiera una semilla


en las notas de sus roces

ya palpo la copa de nieve

más fría que su boca